En el 1971 independentistas puertorriqueños cumplieron con una labor cívica a raíz del abuso de poder de los Estados Unidos de América en territorio de Culebra. La presencia de la Marina de Guerra de los Estados Unidos en esta isla municipio insitó a que Rubén Berrios y otros pipiolos más entraran al polígono de tiro y pararan el bombardeo del ejercito. Rubén ante el tribunal federal pronunció el discurso, posiblemente, de mayor importancia en la nueva lucha por la independencia de Puerto Rico.
Luego de estos ataques de Israel al Derecho de Palestina a ser libre y soberano, se me ocurrio adaptar este discurso… “Cumpliendo la ley de la Patria”
“Cumpliendo la Ley de Palestina”
{Adapación del Discurso, “Cumpliendo la Ley de la Patria” de Rubén Berrios Martínez ante el Tribunal Federal en San Juan de Puerto Rico.)
Violar la ley del imperio, es cumplir la ley de la Patria. Hemos violado la ley del imperio.
Aceptamos que hemos violado intencionalmente una orden del gobierno de {Israel} y que hemos interrumpido los bombardeos de su gobierno contra el territorio {palestino}. Nuestra conducta no es aislada; es parte de un movimiento patriótico encaminado a eliminar la arbitraria e injusta autoridad {israelí} sobre {Palestina}, incluyendo el poder de este {país, que emana del Puño de hierro y balas de los Estados Unidos de Norteamérica y Reino Unido y no del pueblo de Palestino y del respeto de la Comunidad Internacional.}
Al violar esta orden {israelita}, cumplimos como hombres {y mujeres} con una profunda responsabilidad moral y, como {palestino}, con una honda responsabilidad patriótica. Más aún, anunciamos nuestra intención de violar cualquier ley {israelí} cuya violación consideremos necesaria para cumplir nuestra responsabilidad como hombres {, mujeres} y como {palestinos}.
Al hacer esto, es necesario que expongamos las razones de nuestra acción, no para satisfacción de este tribunal y {este pueblo que no respeta la voluntad del Derecho Internacional), cuya autoridad legal y moral impugnamos, sino para conocimiento de nuestro pueblo.
Desde la moral, como hombres {y mujeres} que creemos en la libertad, nuestro Juez es nuestra propia conciencia. Para nosotros, como decía José Martí: “Un hombre que se conforma con obedecer leyes injustas y permite que pisen el país en que nació los hombres que se lo maltratan no es un hombre honrado.” Por ser hombres {y mujeres} honrados violamos la orden de esta {país}. Ante el tribunal de nuestra conciencia un hombre honrado siempre es inocente. Ser inocentes ante esta corte nos haría culpables ante nuestra conciencia. Ser inocentes ante nuestra conciencia, nos hace culpables ante esta corte.
Desde el patriotismo, en la república la ley es orden, en la colonia la ley es tiranía. El orden es necesario a la vida del hombre; la tiranía hace la vida del hombre imposible. En un pueblo libre, donde la ley se fundamenta en la voluntad y la participación de los ciudadanos, y donde existen canales efectivos para su constante revitalización, la ley se convierte en garantía de la vida ordenada en la sociedad. En un pueblo como {Palestina} donde la ausencia de democracia, el colonialismo, o sea la esclavitud política, es el fundamento de la ley, la violación de leyes injustas es el inicio de la libertad.
Desde nuestra civilización el incumplimiento y violación de leyes injustas e inmorales tiene su fundamento en lo más noble de nuestra herencia. Isaías,{el profeta de la religión judía y} en violación de las leyes de su época, anduvo sin ropa y descalzo tres años entre las multitudes de su pueblo en protesta por la era imperial de Etiopía, Egipto y Sina. Oseas, en violación de las leyes de su época, se casó con una prostituta para dramatizar que {su} Dios había entrado en pacto con un pueblo que actuaba como una prostituta. {En el caso de los católicos} Cristo nos enseñó que las leyes no deben cumplirse cuando el sistema jurídico atenta contra el hombre. “El sábado se hizo por causa del hombre y no el hombre por causa del sábado.” Fiel a su palabra, Cristo violó la ley judía y la ley romana.
Desde entonces, los hombres cumbres de la humanidad han sufrido la pena de leyes injustas e inmorales rehusando cumplirlas. En palabras de Thoreau: “Bajo un gobierno injusto el lugar para un hombre justo es la prisión.
Si defender el derecho de nuestros compatriotas en {Gaza} a vivir en paz sin estar sujetos al bombardeo {del ejército israelita} es ser culpables, entonces somos culpables.
Si defender el derecho de {Palestina} a su integridad territorial y reclamar para nuestro pueblo la devolución de todo el territorio que {Israel} de Norteamérica usurpan en bases militares es ser culpables, entonces somos culpables.
Si defender el derecho de los jóvenes {palestino} a su propia vida, ayudándolos a desafiar el {hostigamiento del ejército israelí} es ser culpables, entonces somos culpables.
Si defender el derecho del trabajador {palestinos} a disfrutar del producto de su trabajo y luchar en contra de los monopolios que explotan a nuestro pueblo es ser culpables, entonces somos culpables.
Si defender el derecho de los {palestinos} a no ser desplazados de sus empleos por extranjeros, en su propia tierra, es ser culpables, entonces somos culpables.
Si defender el derecho de los {palestinos} a mantener y desarrollar su idioma, sus tradiciones y su cultura, sin sometimientos de clase alguna es ser culpables, entonces somos culpables.
Si defender el derecho que tenemos los {palestinos} de mandarnos a nosotros mismos es ser culpables, entonces somos culpables.
Si defender el derecho que tienen las clases oprimidas de nuestro pueblo a disfrutar de una vida humana y justa es ser culpables, entonces somos culpables.
Si violar las leyes injustas e inmorales del imperio por defender estos derechos es ser culpables, entonces somos culpables.
Como hombres, como hijos de esta Patria, y como partícipes de una civilización milenaria, ante los que sojuzgan a nuestro pueblo, somos y seremos culpables por defender a nuestro pueblo. Ante nuestro pueblo, somos y seremos inocentes.
Violar la ley del imperio es cumplir la ley de la Patria. Hemos cumplido la ley de la Patria. ¡Qué viva {Palestina} Libre!
el discurso inédito lo puede encontrar en: http://www.independencia.net/articulos/rbm_cumpliendo.html